Alaior. Menorca (Islas Baleares. España)

Aproximación al megalito
Alaior. Menorca (Islas Baleares. España)

Aproximación al megalito
Cala Morell. Ciutadella. Menorca (Islas Baleares. España)









Aproximación al megalito
Ciudatella. Menorca (Islas Baleares. España)







Aproximación al megalito
Cangas de Onís. (Asturias. España)
¿Pero alguién cree que a Favila se lo comió un oso? El hijo de Don Pelayo, Rey de España, intentó cazar al plantígrado utilizando la técnica tradicional de su época: «El abrazo del oso». Y al pobre Favila, la caza le salió mal.
Sin embargo, dice la leyenda que la esposa de Favila, la Reina Froiluba, erigió la Capilla de la Santa Cruz, en Cangas de Onís, con una cripta para que reposasen los restos de su difunto marido, y ya de paso, para conmemorar la batalla de Covadonga (711). Todo ello alrededor del año 737.

Como leyenda está bien, y el tema sugiere temática artúrica y roldanismo medieval. Pero los hechos nos dicen que la Capilla de la Santa Cruz de Cangas de Onís (Oriente de Asturias) se erigió sobre un lugar ancestral sagrado, en el que desde tiempos inmemoriales, la población local se acercaba para curar sus males. Es decir, la iglesia se colocó sobre un dolmen.
La demolición de la capilla original en 1632, es seguida por una reconstrucción y por acontecimientos históricos (cierre del templo por los franceses en 1808). Pero en 1851 Cortés realizó unas excavaciones que pusieron al descubierto unos ortostatos. En 1915 Cabré descubrió en cuatro de estas losas, en su cara interior, decoración en zig-zag de color rojizo, como las que existen en el Dolmen de Dombate, o en el Dolmen de Antelas (Portugal).


La historia del dolmen de la Capilla de la Santa Cruz continúa con los estudios de Assas, Rada, Delgado y el Conde de la Vega del Sella, que paga y firma una publicación sobre el megalito en 1919. Sin embargo, nuestra Guerra Civil demolió la capilla, y lo que vemos ahora (recurrente), es una nueva reconstrucción.

En un lugar tan manoseado, restos, restos, lo que se dice restos del dolmen de la Capilla de la Santa Cruz, quedan los cinco ortostatos colocados, junto con dos menores, observables desde un hueco desde la capilla, así como un magnífico resto tumular.



El túmulo, que perfectamente puede tener más 50 metros de diámetro, nos recuerda que dentro pudo haber una cámara funeraria. Lo que no se discute, si no se asiente , es que se trata de la típica reutilización histórica de un lugar sagrado ancestral por otro lugar religioso más moderno.


Los dibujos en zig-zag con decoración rojiza son dignos de un estudio en profundidad. Y aunque todo el mundo recuerde a Favila y la gran victoria de Covadonga, no podemos olvidar que en el Oriente de Asturias, como lo demuestra el dolmen de la Capilla de la Santa Cruz, Peña Tú y la Sierra Plana de Vidiago (Llanes), hubo un desarrollo megalítico importante.
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Vidiago, Llanes. (Asturias. España)
Es complicado ver campos tumulares en España. Pirineos, Cornisa Cantábrica y Galicia cuentan con los más llamativos.
Mota Grande, cerca de Castro Laboreiro (Tras Os Montes, Portugal), y Esgos son ejemplos de conjuntos importantes de dólmenes cubiertos que están muy próximos entre ellos. Su falta de excavación o destrucción de cámara hace que nos hayan llegado estas pequeñas colinas, que sin duda alguna, son restos neolíticos o calcolíticos.

La subida al campo tumular, situado en la meseta que forma la cresta de una pequeña cordillera, está muy bien situada es su comienzo, ya que Peña Tú es un monumento muy conocido y transitado: Tiene su parking propio. Tras quince minutos de dura subida se llega a la Peña.


Peña Tú mercece un capítulo aparte, pero el hecho es que está zona estuvo muy transitada por los constructores de dólmenes, y no es casualidad que los grabados de la piedra coincidan con un campo tumular cientos de metros más arriba.
Desde Peña Tú continuamos caminando hasta la cresta de la misma sierra, y tras pasar varias vallas y trochas canadienses, alcanzamos la meseta de la cordillera (1500 metros de caminata): al final de ella encontraremos dos túmulos nítidos, cubiertos de helechos, tojos y maleza.
El túmulo 1 de la Sierra Plana de Vidiago es más achatado y está deteriorado. Se encuentra pegado a la senda, por lo que suele estar rodeado de caballos de montaña y vacas de carne.


Trescientos metros más adelante, hacia el este siguiendo el camino, se divisa a la derecha un gran túmulo. Se trata del túmulo 2 de la Sierra Plana de Vidiago.


Hay muchos más túmulos en el macizo, pero no son tan accesibles. Se ruega tener cuidado en los periodos de niebla. Las posibilidades de perderse son altas.
El megalitismo asturiano está comenzando a ser explorado en profundidad. Estamos convencidos que en pocos años se descubrirán numerosos ejemplares de dólmenes que nos proporcionarán gran información al encontrarse todavía vírgenes en medio de la Cordillera Cantábrica. Los Túmulos de Sierra Plana de Vidiago en Llanes, Asturias, son ejemplos de ello.
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Pola de Pino. Aller (Asturias. España)
En las estribaciones del Puerto de San Isidro, por donde corre el río Aller, se encentra Pola de Pino. A escasos metros de la carretera, junto a un hórreo, se encuentra una placita en el centro de la localidad. En una esquina, pegado a un edificio rústico, se encuentra el menhir Moyón de la Corralá.

El monolito Moyón de la Corralá se sujeta entre adoquines, y es un bloque de arenisca. Tiene una altura de 1,95 metros, y un ancho de medio metro.
Posee forma faliforme en una estructura prismática. Hay menhires similares en Cataluña (Menhir del Estany, La Jonquera, Girona) y en toda la España megalítica.
Muy evidente, aunque no por ello muy común, es la «cristianización» o realización de varios petroglifos en forma de cruz en la parte más visible del monolito. Tanto en Galicia (A Pedra Alta, Antela, Limia), como en todo el occidente hispánico, marcar el menhir con cruces ha sido la forma de incorporarlo a otra época y otra cultura ancestral.
De hecho, muchos expertos coinciden que los cruceiros o pelourinhos galaico-portugueses son una muestra de la evolución de los menhires megalítiticos en tiempos más recientes, en los que el cristianismo barrió cualquier referencia mágico celta de las grandes piedras.
El Moyón de la Corralá en Pola de Pino es un claro ejemplo de reutilización simbólica de un elemento contruído e implantado por el hombre.



Junto a los petroglifos cruciformes de varios modelos, El Moyón de la Corralá en Pola de Pino (Asturias) cuenta con varias cazoletas picoteadas, lo que refuerza su confirmación como menhir.



Pero cuando hablamos de menhires, siempre nos entra la duda si la «piedra enhiesta» es megalítica o bien es un mojón (símbolo de territorialidad, separador de espacios), señalizador (como fueron los miliarios en su momento) y/o elemento ornamental.
Sin íncidir más en ello, lo importante del Moyón de la Corralá en Pola de Pino es disfutar del monumento enclavado en una bella localidad, inmersa en una comarca de tradiciones mineras, que cuenta con unos paisajes y actividades de montaña dignos de conocer.
Aproximación al megalito
San Martín del Rey Aurelio. (Asturias. España)
El dolmen de El Españal es un megalito de montaña, típico de los ejemplares de la cornisa cantábrica ibérica.

Desde San Martín del Rey Aurelio (localidad ribereña del Nalón, en plena cuenca minera próxima a El Entrego y a Sama de Langreo), nos desviamos hacia Villaverde. Desde allí, o desde la Folguerosa es posible llegar al megalito de El Españal entre helechos. La subida por carretera rural es de un par de kilómetros. Tras ello debemos coger una pista que traspasa un gran helechal, y en el que, junto a carballos, hayas y algún abedul se alcanza la altura en que sólo quedan los helechos, tojos y zarzales en los que campan a sus anchas manadas de caballos de altura.



El conjunto pétreo encerrado entre helechos arranca con una puerta que recibe una cámara rectangular alargada con gruesa losa de cubierta, que detrás posee restos de galería, y que en los lados conserva otras losas que sostienen el túmulo, éste muy deteriorado por estar en una ubicación de gran pendiente, toda ella comida por la vegetación.
Junto a este ejemplar dolménico, en la estación megalítica de El Españal se ha excavado recientemente otro túmulo en el que, junto a los restos de galería paralela, se ha encontrado una pieza esférica, que está siendo cuidadosamente estudiada en una universidad norteamericana.



Las vistas del valle desde los restos de este dolmen es algo que recomendamos profusamente, ya que no es normal que se compagine prehistoria y paisaje estimulante en un lugar único.
Degustación del megalito de El Españal en silencio………………., en San Martín del Rey Aurelio.
Aproximación al megalito
Somos conscientes que esta zona de Asturias no tiene muchos restos megalíticos visibles, pero tampoco tenemos duda que “rascando un poco” se van a seguir encontrando monumentos de gran interés que van a proporcionar notable información de los moradores del territorio asturiano en el Neolítico.
Santa Eulalia. Carreño. (Asturias. España)
La concentración megalítica de Monte Areo cuenta con dos estaciones. La primera es la que está asentada en la ladera norte del Monte Areo en el Concello de Carreño (Contiene, entre otros, los dólmenes de Monte Areo XII, XV, XVI Y XXII).
La segunda concentración de megalitos discurre por la ladera Sur, y se encuentra localizada en el Concello de Gijón. Está estación posee una sucinta explicación al final de esta página, a la espera de una página propia a construir.
El Monte Areo es una pequeña cordillera de 7 kilómetros de largo y uno de ancho que discurre de suroeste a noroeste hacia la urbe de Gijón, y posee una altura media de 200 metros sobre el nivel del mar, en una zona plagada de eucaliptos.

Siempre se conoció este lugar mágico pegado a la Ruta de la Plata, pero no fue hasta el siglo XIX hasta que los dólmenes de Monte Areo no se describieron y documentaron por Martínez Marina, Jovellanos y González Posada. Su profusa y científica excavación se realizó a partir de 1990 por los equipos del Profesor Miguel Ángel de Blas, de la Universidad de Oviedo, al que debemos considerar «auténtico padre de la arqueología megalítica asturiana». En los dulces años de la «música tecno» occidental se descubrieron y estudiaron en dicha sierra cercana a Gijón más de 30 megalitos.



Volviendo a la primera estación megalítica de Monte Areo, la localizada en la ladera norte, nos vamos a concentrar en cuatro monumentos localizados en el concello de Carreño. Más concretamente, debemos arrancar la búsqueda en Santa Eulalia (A la que llegamos por Tabaza, pasando por La Rebollada). Desde Santa Eulalia subimos una dura cuesta que nos lleva a la zona de «El Llanu«, donde localizaremos sin dificultad los dólmenes de Monte Areo XII, XV, XVI.
El megalito más conocido de toda la cordillera de Monte Areo es el número XV, situado en la zona más alta de «El Llanu«, en Santa Eulalia (Carreño). Es un dolmen de corredor con puerta mirando al sur, con estructura de rectángulo.
Blas se encontró el monumento totalmente disperso y expoliado, situación general en todos los megalitos de la comarca. La excavación del Dolmen de Monte Areo XV en 1992-94 fue una operación de reconstrucción total, en el que se pudo recuperar un pequeño ajuar de hacha pulimentada, fragmentos de azabache y cristal de roca, así como puntas de flecha y cuchillos se sílex.
El dolmen reconstruído, de ostostatos y losa cubierta de cuarcita, destaca por una composición cuidada y una cubierta enorme de más de tres toneladas. Está datado alrededor del año 3.000 a. C.
Aproximación al megalito
A 30 metros del megalito descrito se encuenta el túmulo de Monte Areo XVI. Está muy derruído y tapado por el túmulo. En las excavaciones de los años 90 se encontró un ajuar similar a su monumento hermano (XV). El túmulo posee una cámara en forma de rectángulo y una gran losa de cubierta.


A 300 metros de los dos megalitos descritos, mirando hacia Gijón, se encuentra el túmulo de Monte Areo XVII, mámoa de 24 metros de diámetro, con utilización de arena y grava para sepultar parcialmente el monumento.



Al sureste de «El Llanu«, a unos 700 metros del dolmen más conocido (Dolmen de Monte Areo XV) está la zona conocida como «Les Páxares«. Allí se localiza el túmulo de Monte Areo XXII. Es un megalito que también posee cámara rectángular, aunque el conjunto esta deshecho.

Monteana. Gijón. (Asturias. España)
Como ya se ha comentado, existe una segunda concentración de megalitos discurre por la ladera Sur de Monte Areo, y se encuentra localizada en el Concello de Gijón. Desde Monteana, detrás de fábrica metalúgica de Aceralia, se sube por una carretera de gran pendiente hacia la cresta, a una zona que se denomina «Les Huelgues«. Allí encontraremos dos mámoas, el túmulo de Monte Areo V y el túmulo de Monte Areo VI.
Monte Areo V posee un túmulo de 20 metros de diámetro, pero no tiene cámara. Se encontró un ajuar y restos de ocre rojo. También tiene una parte de gagal en cascada el el sur del túmulo. Está datado alrededor del año 4.000 a. C., lo que hace de él el megalito más antiguo del conjunto arqueológico de Monte Areo.
El túmulo de Monte Areo VI es un dolmen simple o cista con forma de caja, totalmente sepultado por un túmulo de 20 metros de diámetro.
Ovienes. (Asturias. España)

Aproximación al megalito
