Guejuela de los Barros. (Salamanca. Castilla y León. España)
El salmantino dolmen de la Casa del Moro es un sepulcro con cámara poligonal y largo corredor. Está situado en el centro de la Provincia de Salamanca, y en el centro de esta Ruta Megalítica que comienza en Salamanca Capital y termina en Lumbrales. Se coloca en primera posición de la página por ser el ejemplar mejor conservado.
Dolmen de la Fuente del Moro: La cámara nos recuerda a las cámaras poligonales de Las Loras, y proporciona la sensacion de continuidad entre los monumentos portugueses y los castellanos. Esta página es un tributo al Citroen 2CV que transportó a los Profesores Santonja y Delibes por la Provincia de Salamanca y sus dehesas charras ya hace unos añitos.
Aproximación al megalito
Aproximación al megalito
Tomamos la ruta occidental desde Salamanca Capital: El Túmulo de la Torrecilla en Valnuza (Barbadillo) posee un gran túmulo que conserva restos de la cámara y el corredor.
Aproximación al megalito
El dolmen del Mesón está a 15 Km al poniente de la capital en Porquerizos, La Mata de Ledesma. Posee un pequeño túmulo y resto de cuatro ostostatos enhiestos.
Aproximación al megalito
El dolmen de El Torrejón está a la salida de Villarmayor a la izquierda de la carretera de Vitigudino. Tiene un enorme túmulo, pero los restos de la cámara y corredor están totalmente destrozados.
Aproximación al megalito
El dolmen de Zafrón está incrustado en su núcleo urbano, a la derecha de la carretera de Vitigudino. Al lado de la capilla, en una era previa a la dehesa, se observan seis ortostatos sueltos sin túmulo, cubierta ni corredor.
Aproximación al megalito
El dolmen de Sahalicejos en Villar de Peralonso es un conjunto de ortostatos de una cámara dolménica, que está oculta entre la maleza. El grueso de la Ruta Megalítica del Campo Charro está próxima a la carretera Salamanca – Vitigudino – Ledesma.
Aproximación al megalito
El Dolmen de la Nava del Hito, en Lumbrales, muy cerca de la Raya. Es el final de lo que hemos denominado Ruta Megalítica del Campo Charro, que también podríamos llamar «Conjunto de dólmenes al oeste de Salamanca Capital«. Nuestro pequeño tributo al Padre Morán, que antes de la Guerra hizo lo que pudo para estudiar y conservar la arquitectura más antigua de Salamanca.