Barcarrota. (Badajoz. Extremadura. España)



Aproximación al megalito
Barcarrota. (Badajoz. Extremadura. España)



Aproximación al megalito
La Nava de Santiago. (Badajoz. Extremadura. España)
El dolmen de Lácara, sito en Extremadura, es uno de los megalitos más impresionantes de la Península Ibérica, tanto por su tamaño, como por sus características. También se denomina «dolmen del Prado de Lácara«.
Se trata de un sepulcro de corredor largo alentejano, que, dado su tamaño, suele considerarse de forma especial. El dolmen de Lácara tiene su megalito de referencia en el Gran Anta de Zambujeiro, en las cercanías de Évora (Portugal). Zambujeiro posee quizá la cámara más conservada, pero en lo referente a el corredor, el dolmen de Lácara tiene más ortostatos enhiestos, alineados y cubiertos. Pero no es una competición. Tanto Lácara como Zambujeiro deben ser estudiados de forma comparativa para que así podamos comprender el significado de unas cámaras megalíticas tan colosales.



Concretando. La cámara posee 7 ortostatos de granito, tiene un diámetro de 5 metros, y como nos muestra su gran ortostato original enhiesto, que ahora cuenta con una altura de cinco metros. La cámara no posee cubierta. Las malas lenguas dicen que se voló con dinamita para buscar tesoros dentro. Sea o no verdad, la duda ofende, la cámara es impresionante, pero con seis losas fracturadas.
El corredor si posee muchas de sus características primigéneas. Tiene 20 metros de largo y dos de ancho, y salvo en el acceso a la cámara, posee una altura media de 1,40 m. Cuenta con 6 ortostatos de granito en cada lado. Posee un atrio sin cubrir, que deja un aspecto espacioso a la puerta, y dos espacios diferenciados que se van empequeñeciendo según nos acercamos a la cámara. El monumento posee orientación este, por lo que da mucho juego en los equinoccios.



El túmulo es impresionante, ya que hoy tiene más de 20 metros de diámetro, pero debió ser mayor de seis metros de alto para cubrir una cámara tan alta. Por ello se supone que llegó a alcanzar alrededor de 40 metros de diámetro. Mantiene apoyos peristálticos y grandes piedras que aguantan la estructura tumular.
Posee restos de ortostatos tirados al lado del dolmen de Lácara, lo que nos habla del expolio y destrozo histórico que siempre ha acompañado a este megalito de tradición luso-alentejano.
El dolmen de Lácara está datado en el final del Neolítico, pero fue utilizado en el 3000 a.C., y se considera también (por los restos mayoritarios encontrados en él) un ejemplar del Calcolítico. Pero también se ha encontrado bronce y cerámica que nos permite decir que llegó a a ser reutilizado durante más de dos mil años.


Ya Mélida a principio de siglo, Los Leisner y Almagro Basch en los años cincuenta del S. XX realizaron estudios y excavaciones de este gran monumento situado en la ribera derecha del Arroyo de Lácara, cerca de la aldea de Cordovilla de Lácara, sita en el término municipal de La Nava de Santiago. Las diversas excavaciones han descubierto un escaso y diverso ajuar lítico, consistente en elementos de sílex, puntas de flecha Palmela, cerámica en la que destacan restos campaniformes, y un ídolo placa alentejano.
Desde hace unos años se celebran en el dolmen de Lácara experiencias de observación astronómica, especialmente en los solsticios. El fácil acceso, la cercanía a la autovía A-66, lo que permite su llegada cómoda desde Mérida y Cáceres, y gracias a la difusión mediática de los eventos equinocciales, se ha promocionado de manera importante uno de los pocos experimentos de arqueoastrología de que se realizan en la Península Ibérica.
Huskin y Belmonte nos recuerdan que la orientación del corredor es hacia la salida del sol. La espectacularidad del momento lo reafirma el paraje. Los eventos con planetas en el dolmen de Lácara empiezan a ser un clásico, sólo comparables a los que se realizan en Antequera, en el dolmen de Soto y en el Arca da Piosa en Zas (A Coruña).
Aproximación al megalito
El dolmen de Lácara se encuentra en una gran dehesa, en la ribera derecha del arroyo de Lácara en la provincia de Badajoz, pero ya muy cerca de la de Cáceres. Desde Aljucén se toma la carretera de la Nava de Santiago, y a unos diez kilómetros desde la Autovía A-66 encontramos la señalización del dolmen de Lácara y un aparcamiento. Desde allí parte un camino de tierra de un kilómetro, en el que alejándose de la carretera se interna en la frondosa dehesa. De golpe, tras varias cuestecillas, nos toparemos con el gran túmulo y el ortostato gigante que sobresale en la cámara.
A pocos metros del dolmen de Lácara se encuentra un altar prehistórico (impresionante estructura de granito), que poco a poco se está poniendo de moda al evocar la posibilidad de la realización el dicho altar de Lácara de rituales de sacrificios humanos. Pero no mezclemos….el dolmen de Lácara era un enterramiento colectivo, y el supuesto altar, una piedra a la que se le está sacando mucho jugo.
La Roca de la Sierra. (Badajoz. Extremadura. España)






Aproximación al megalito
Peraleda de la Mata. (Cáceres. Extremadura. España)


Aproximación al megalito

Valencia de Alcántara. (Cáceres. Extremadura. España)
La ruta de la Aceña de la Borrega permite hacer dos caminatas cómodas y diferenciadas. La primera es la ya descrita a la finca de Datas, al norte del dolmen de los Mellizos. La segunda es la que se expone a continuación, al sureste del dolmen comentado de los Mellizos o La Marquesa, que se denomina visita a los dólmenes de Cajirón I y II.

Precisamente la denominación Cajirón se debe a un cerro de 629 metros sobre el nivel del mar, y un arroyo que allí nace, accidentes geográficos que marcan un territorio megalítico épico entre la parte más meridional del término municipal de Valencia de Alcántara y La Raya. Desde la montaña de Cajirón salen tres vectores imaginarios de mil metros de longitud: hacia el este,… los dólmenes de Datas, hacia el sursuroeste, …el dolmen de Los Mellizos, y al suroeste….(Estambul), los dólmenes de Cajirón I y II.
El dolmen de Cajirón I es una cámara poligonal de corredor corto. Antes de su “maquillaje»en los años 90, estaba compuesto pero siete ortostatos de granito apoyados unos sobre otros, de los cuales, dos estában partidos, y otro fracturado en su lugar original, haciendo que la cubierta se hubiese desplazado hacia él. El diámetro de la cámara del dolmen de Cajirón I es de 3 m. y la altura máxima interior, de dos metros.

La cubierta es circular con uno de los lados rectos y mide aproximadamente tres metros de diámetro. Antes de la excavación de 1985 la cubierta estaba apoyada sobre una losa rota, dando apariencia de tejado inclinado a un agua. Ahora está a la izquierda del monumento.
El corredor era invisible entonces, pero se descubrió en las investigaciones que estaba formado por dos losas paralelas, de las que sólo se conserva una de 2,30 metros de largo, con una orientación este sureste. El túmulo del dolmen de Cajirón I era y es inapreciable para el visitante.
Dichas excavaciones, dirigidas pro los profesores Bueno y Balbín de Alcalá de Henares permitieron descubrir un interesante conjunto de materiales en la cámara, el corredor y en el túmulo, consistente en molederas, restos de vasos, cristal de roca y un interesante trozo de pizarra con dibujos geométricos alentejanos.

La visita de 1998 nos descubrió un dolmen diferente: se mantenían enhiestos varios ortostatos con sujeciones de andamio para que tuviesen apariencia vertical, y había huecos entre las losas, lo que daba una apariencia al conjunto de “megalito en proceso de construcción por niños de siete años”. Era muy normal encontrarse dólmenes en ese estado en los años locos de los Fondos FEDER. Menos mal que con anterioridad, se habían hecho estudios científicos de nuestro queridísimo dolmen de Cajirón I.




Al menos hoy ya no hay restos de andamio…..

Aproximación al megalito Cajirón I
¿Quién ha dicho que no hay patitos feos en el mundo del megalitismo? Si hay que contar una historia de transformación, esa es la del dolmen de Cajirón II a final del siglo XX.

El dolmen de Cajirón II se encuentra a 500 metros en una hondonada al norte de su megalito hermano, en dirección a la colina que pone nombre a los dos monumentos. Para no perder la tradición comarcal, se trata de una cámara circular de granito de corredor corto.


El dolmen de Cajirón II tiene siete ortostatos, y un diámetro de dos metros y medio. En 1985 el megalito era un conjunto ruinoso, con un corredor compuesto de una losa de más de dos metros, con una orientación sureste. Y el túmulo sólo era una silueta de 6 metros de diámetro. Por supuesto de ajuar, nada…..ni una simple lasca encontrada.

Pero los patitos feos se convierten en cisnes y en las fotos actuales encontramos al coloso “Lohengrin” de la Aceña de la Borrega en Valencia de Alcántara. El dolmen de Cajirón II ha sido reconstruido por un “Disney Team” que nos ha dejado un segundo monumento admirable y completo en la ruta del sur.

Han rehecho un esqueleto alentejano, con tapa espectacular, y espacio cómodo para su observación exterior e interior. Aunque hace unos años tuviera columnas de andamio, hoy en día, el dolmen de Cajirón II es uno de los monumentos de almanaque más vistos de Extremadura.
Aproximación al megalito Cajirón II
OTROS DÓLMENES EN EL CAMINO DE ALCORNERO
El dolmen de La Morera está en un alto a la izquierda del camino, antes de llegar al cortijo de Las Moreras. Todo ello antes de llegar al puente de la carretera que se dirige a Alcorneo. Diéguez y Primitiva Bueno estudiaron estas ruinas sureñas.
El dolmen de La Morera es una cámara poligonal de granito de la que sólo quedan dos ortostatos. Dicen que quedan restos de corredor con orientación al este, y que como no podía ser de otra forma, no ha quedado resto de ajuar en él.

Aproximación al megalito La Morera
Valencia de Alcántara. (Cáceres. Extremadura. España)
Es el prototipo de dolmen que aparece en todos los almanaques y folletos publicitarios de Extremadura. De tamaño mediano (nada del gigantismo demostrado por el dolmen de Lácara), se encuentra en un alto, rodeado de árboles e incrustado entre colinas berroqueñas. El dolmen de los Mellizos es el “Robert Redford” de los dólmenes de La Raya, y, por ende, de Extremadura.
Lo primero es definir su nombre, ya que durante años el megalito ha ido variando de denominación. Mélida (1924), Los Leisner y Bergés (1959) le llamaron “Cercado del Anta”. Almagro Basch prefirió innovar con “Cercado de la Aceña Borrega”, y Diéguez (1976), lo integró en su contexto espacial con el nombre de “Datas III” por su proximidad con aquella finca. La Profesora Primitiva Bueno usó la acepción “Anta de la Marquesa” al ser ampliamente utilizado por los vecinos de la Aceña de la Borrega en los años ochenta. Hoy se ha impuesto “dolmen de los Mellizos o del cortijo del Mellizo”, finca posterior al túmulo, denominación mucho menos nobiliaria, con el que nos quedamos hasta que haya nuevo nombre. La evolución de la denominación de este megalito alentejano nos ha servido de escaparate para enseñar sucintamente su historiografía. Pero de ella no podemos olvidar la incorporación de Leite Vasconcelos , que en 1898, con una referencia precisa que hizo a su supuesto ajuar.

Pero a lo nuestro. El dolmen de los Mellizos es una cámara circular con corredor corto. Está compuesto por siete ortostatos inclinados hacia adentro, con dos unidades melladas, que se rematan con una cubierta circular de apariencia muy aérea que se conserva muy bien y que tiene un tamaño de 3,30 metros largo y 4,20 de ancho, con un grosor medio de medio metro. Volviendo a la cámara, a nivel del suelo mide tres metros y medio por tres de diámetro, con una altura de dos metros. La cámara de Los Mellizos tiene algo que le hace especial: posee un octavo ortostato gigante que cierra y bloquea la entrada natural de la cámara, pero que no está hincado….está apoyado en dos puntos sobre el terreno y el corredor, y debajo de dicha losa está el único hueco de acceso al interior del anta.

El pasillo o corredor es de dos metros de largo (corto, muy corto), y se compone de una losa de 75 cm. de altura a cada lado, y genera una apariencia de zanja o canal que se cuela en el dolmen. Su orientación es este sureste. Y del túmulo, poco podemos decir. El dolmen de los Mellizos está en un alto, en una posición privilegiada, y no se nota túmulo destacable a simple vista.


Su ajuar es destacable, aunque toda la zona fue históricamente devastada por buscadores de tesoros. Leite Vasconcelos ya nos habla de expolios en el siglo XIX en La Aceña de la Borrega, y probablemente dichos restos se encuentren hoy en el museo de Elvas. Afortunadamente, se realizó una exhaustiva excavación en 1986 por la Universidad de Alcalá de Henares dirigida por el Profesor Balbín y por la Profesora Primitiva Bueno. La sistemática permitió descubrir las cuñas o piezas de estibamiento de los ortostatos, mínimos restos del túmulo original, y elementos líticos de interés encontrados en la cámara, corredor y túmulo (lascas, azuelas, machacadores y puntas de flecha).
Aproximación al megalito

El dolmen de los Mellizos es muy conocido y visitado. Se encuentra muy bien señalizado desde La Aceña de la Borrega, aldea de Valencia de Alcántara. Desde la Aceña se toma el camino hacia San Vicente de Alcántara, y a la izquierda se divisa la colina en la que se encuentra el megalito.


Al norte del dolmen de los Mellizos, a un kilómetro, se encuentran los dos ejemplares de Datas, cerca de la casa del mismo nombre. Al oeste de la construcción están los dos ejemplares.
Son muy similares a los dólmenes de Lanchas, en la ruta oriental muy próximos a Valencia de Alcántara, ya que conservan cámara circular con varios ortostatos verticales sin cubierta.
El dolmen de Datas I es una cámara poligonal de granito con corredor corto. la cámara tiene cinco ortostatos de gran tamaño con un diámetro en su suelo de cuatro por tres metros, y con una altura de 2 metros. La cubierta, que mide dos por dos metros aparece desplazada y apoyada en el lado del pasillo, pareciendo un ortostato más. El corredor viene tapado por esta cubierta y mide 1,5metros por 50 centímetros de ancho, con una orientación perfecta al este. El túmulo del dolmen de Datas I es inapreciable, aunque los vecinos recuerdan que se conservaba no hace tantos años bastante visible. Las actividades agropecuarias han limado totalmente dicho túmulo. No se tiene noticias del ajuar encontrado, aunque el megalito se ha excavado varias veces.

El dolmen de Datas II es también de la modalidad más típica de Valencia de Alcántara: es una cámara circular (o poligonal) con corredor corto. La cámara se compone de siete ortostatos que se apoyan unos sobre otros, con un diámetro aproximado de cuatro metros y una altura máxima de 2 metros, ya que muchas losas están fracturadas. En 1985 fue excavado por el equipo de la Universidad de Alcalá de Henares, lo que ha permitido obtener interesantes observaciones.
El corredor del dolmen de Datas II era inapreciable hasta dichos trabajos, y tiene dos losas que miden dos metros de largo con orientación al este, y el túmulo apareció como elemento novedoso del megalito, ya que con un tamaño de trece metros de diámetro en origen, está compuesto por círculos concéntricos de piedras de granito. Además el túmulo no arrancaba hasta el comienzo del corredor, lo que propiciaba la existencia de una especie de atrio.

Así como Datas I no dió ninguna alegría en forma de restos, la investigación moderna de Balbín y Primitiva Bueno del dolmen de Datas II ha generado muchísima información y una importante cantidad de ajuar lítico tanto en el túmulo, el atrio, corredor y cámara. Destacan, como resumen, restos de cerámica (ollas y cazuelas), puntas de cristal de roca, hachas de pizarra, puntas de sílex, puntas de cuarzo, raspadores de sílex, placa de arenisca y moledera. ¡Medio museo que nadie se podía esperar con lo trillada que está la zona!
Puesta en valor de la Ruta de Aceña de la Borrega al sur de la localidad de Valencia de Alcántara.
Y para completar la ruta de la Aceña de la Borrega, tenemos que desplazarnos dos kilómetros al este, bajando por la meseta, hasta toparnos con la familia Cajirón, que se compone de dos dólmenes que tienen su propio espacio en Dolmenia. Son unos ejemplares retocados en los noventa, pero que tienen una gran historia detrás. Los primos del dolmen de los Mellizos se llaman Data y Cajirón: La Aceña de la Borrega no nos defrauda nunca.
Valencia de Alcántara. (Cáceres. Extremadura. España)
El dolmen de la Tapada de Anta es uno de los colosos dólmenes que convierten en Valencia de Alcántara en uno de los epicentros mundiales del megalitismo.
El dolmen de la Tapada da Anta es un dolmen de cámara circular con corto pasillo. Su material es el granito.

Los restos de túmulo, de forma de ovoide, mide 12 metros de largo y 10 de ancho.
Siete ortostatos de gran altura componen la cámara. La cubierta se caído hacia el interior, se ha recolocado con una sujección. Por eso, la apariencia es de un dolmen atípico, de gran altura y entrada en forma de rectángulo hasta la cubierta. El dolmen de la Tapada de Anta no deja de ser un esqueleto de dolmen de cámara circular de siete ortostatos (con las losas ladeadas) y corredor largo.



El corredor de Tapada da Anta es largo de verdad, con cerca de diez metros de longitud. La altura de cámara sobrepasa los dos metros, y el diámetro medio de la misma es de tres metros y medio. Los restos de corredor se orientan al este. En este momento, el lado interior de la cubierta posee un curioso nido de golondrinas.
No es raro encontrar otros megalitos alentejanos que también tienen esta estructura.

Tapada da Anta se encuentra en el núcleo oriental de megalitos, en línea recta desde Valencia de Alcántara a la frontera portuguesa. Se llega al dolmen de la Tapada de Anta siguiendo el camino de la Huerta de las Monjas, y tomando a la izquierda hacia El Cortiñal, poco antes de dicho cortijo, hay un cerro.
Pero la señalización es compleja. Se recomienda seguir la senda desde el cartel señalizador. En su parte superior del cerro, rodeado de alcornoques, está el túmulo.
No se ha encontrado ajuar interesante en el dolmen de la Tapada del Anta. Pero su aérea mole situada en colina hace imprescindible su visita. ¡Y todo ello a pocos metros del país hermano!

Aproximación al megalito



Aproximación al megalito
Valencia de Alcántara. (Cáceres. Extremadura. España)
Es apasionante la cantidad y calidad de megalitos de granito que se encuentran tan cerca de Valencia de Alcántara. Y para variar, ahora vamos a saborear un monumento de cámara circular y largo corredor. El dolmen de la Huerta de las Monjas es uno de los megalitos menos frecuentados, y sin embargo es un ejemplar que ha dado grandes alegrías a los arqueólogos.



El túmulo esta rodeado de cierta maleza, pero se observa bien, y se compone de tierra y piedras. Tiene alrededor de 20 metros de diámetro.

La cámara posee seis ortostatos y tiene un diámetro de casi cuatro metros. La altura de la cámara sobrepasa los dos metros de altura. El pasillo o corredor tiene más de cuatro metros de largo y está compuesto por cuatro ortostatos a cada lado (tres a lo largo, y uno a lo ancho simulando una estrechez). El corredor tiene una orientación este, este noreste.

El ajuar encontrado en el dolmen de la Huerta de las Monjas es muy importante, y se debe, primeramente, a la investigación y constancia de Diéguez en 1976 (puntas de lanza, raspadores, hachas pulimentadas), y sobre todo, a las excavaciones de 1987 dirigidas por la Universidad de Alcalá de Henares, y documentadas maravillosamente por la Profesora Primitiva Bueno: raspadores en el atrio, múltiples piezas variadas en el túmulo a diferentes alturas (lascas, hachas, molederas…).
La posibilidad de realizar una excavación científica ha permitido que podamos contar con unos de los mejores ejemplares megalíticos de la Península Ibérica.
Aproximación al megalito
El dolmen de la Huerta de las Monjas se encuentra en una colina a la derecha del camino del Cortizal, poco antes de llegar al dolmen de la Tapada del Anta. Ninguno de los dos es visible desde el camino, por lo que habrá que seguir la señalización para encontrarlo. Se recomienda tomar la vereda que se toma a la derecha del Cortijo de la Huerta de la Luna hasta que se alcanza cierta altura, o bien cruzar el pedregal de subida muy mal indicado que parte desde el cartel indicador.

No olvidemos que el megalito está en una vaguada, y hasta que no estemos encima, no lo vamos a ver. Además, está rodeado de zarzas y retamas, y se aconseja paciencia en la búsqueda, ya que el dolmen de la Huerta de las Monjas es un monumento que merece la pena ser visitado, aunque sea poco accesible.
Al norte de la Huerta de las Monjas nos encontramos con los restos de los dólmenes del Fragoso, Corchero, Changarilla y El Caballo.
El dolmen de Fragoso se encuentra cerca del cortijo del Batán, muy cerca del río Sever en La Raya. Está muy destruído, aunque posee dos ortostatos enhiestos, y restos de cámara. No tiene restos de túmulo, aunque el conato de corredor tiene una orientación este. En sus excavaciones no se consiguieron restos líticos de importancia.


Aproximación al megalito
El dolmen del Corchero está al norte del dolmen de La Huerta de las Monjas. Destaca en un altozano, por lo que es fácil de detectar. El dolmen del Corchero sólo posee dos ortostatos gigantes enhiestos de su cámara, lo que da una sensación de ruina premeditada. Pero no todo en la vida es la estética.
El dolmen del Corchero posee un interés arqueológico muy destacable, ya que ha sido investigado y excavado con metodología de calidad por Almagro Basch en 1960. El ajuar fue llevado a MAN (Museo Nacional de Arqueología), lo que ha permitido se los materiales encontrados hayan sido profusamente estudiados por expertos sufucientemente contrastados.
Pero primero centrémonos en la descripción hipotética del dolmen del Corchero realizada por los expertos: se trataba de un dolmen de cámara circular que podría haber tenido cuatro metros de diámetro. Los dos ortostatos de granito en pie miden tres metros de altura. De cubierta y túmulo no queda nada, pero las excavaciones descubrieron restos de un corredor de más de tres metros de largo con una orientación sureste.

El ajuar, francamente importante, fue trasladado integramente al MAN tras la excavación de Almagro Basch en 1960. Su estudio y descripción, a posteriori, por la Profesora Primitiva Bueno, nos permite reencontrarnos con la investigación de laboratorio. De los restos destaca un ídolo placa alentejano, así como cuencos, hachas, flechas, trapecios, azuelas, cinceles, cuentas de collar, vasos….un auténtico tesoro de nuestro patrimonio neolítico.
Aproximación al megalito
También se encuentra muy cercano al río Sever.
Del dolmen de Changarilla sólo se conservan varios ortostatos en pie. Uno de ellos tiene más de dos metros de altura. Las otras lanchas de granito han sido cortadas, y no llegan al metro y medio de altura. Como restos que son, no hay túmulo ni cubierta, ni corredor. Se supone que el pasillo tuvo una orientación este.
Aproximación al megalito

Aproximación al megalito
Valencia de Alcántara. (Cáceres. Extremadura. España)
Zafra III es el dolmen más querido de Dolmenia. Quizá ello se debe a que es un megalito muy fotogénico y que llegar a él es fácil. Pero seguramente se debe a que el dolmen de Zafra III es pura magia.
Se trata de una cámara poligonal de granito con cubierta, sin más. La posibilidad de ver toda la estructura desde abajo, junto a los alcornoques, permiten observar un ejemplar de película.



Pero no siempre el dolmen de Zafra III fue así. Bergés (1959) y Diéguez (1976) se encontraron un monumento alentejano con uno de los ortostatos fracturados, lo que hacía que la cubierta cayese a la izquierda si lo mirábamos de frente a su abertura.

El dolmen de Zafra III tiene siete ortostatos de forma casi circular (entre 2,2 y 2,5 metros de diámetro). Está hecho de un granito llamativo y acogedor. Y destaca, entre todo, su “boina”, su cubierta, ya que se sujeta espontáneamente como si fuera un encaje natural. Encaja como un guante.



Pero todo no puede ser mágico y bueno en Zafra III. No tiene restos de corredor y apenas existe noción de túmulo en él. Es sólo un esqueleto.

Y además los expertos no han encontrado ajuar en las excavaciones que se han realizado. Por tanto, el dolmen de Zafra III es un conjunto se piedras que no puede demostrar que fue utilizado.



El monumento queda en nuestro subconsciente, al conocer la falta de restos, como un esqueleto silencioso que sólo posee el magnetismo de su presencia.
Aproximación al megalito Zafra III

Encontrarlo no es difícil. En kilómetro 2 de la carretera de San Vicente de Alcántara subimos la calzada romana. Nuestro protagonista se encuentra tras Zafra II, en el camino de Zafra IV. Y todos están los megalitos están bien indicados en medio de esta dehesa fracturada en varias fincas delimitadas. Ya hablaremos más tarde del resto de la familia, de los cuatro ejemplares de Zafra.











El dolmen de Zafra I se encuentra al fimnal de la calzada romana que parte de Valencia de Alcántara (Cáceres), y que tiene tramos en cuesta muy bien conservados. Desgraciadamente no podemos decir lo mismo de Zafra I. Está bastante peor que en 1998.




El dolmen de Zafra II, se encuentra en la zona más elevada de la finca de Zafra, sita al sur de Valencia de Alcántara (Cáceres). Como carácterística fundamental Zafra II nos ofrece un largo corredor alentejano que es un ejemplo para realizar una explicación didáctica sobre la longitud del pasillo.

El dolmen de Zafra II se encuentra en peores condiciones que en 1998. Posee un ortostato fragmentado, que reposa lángidamente en la cámara. Menos mal que tras este ejemplar, vamos a ver dos megalitos de bandera.
Aproximación al megalito Zafra II
Zafra IV




El dolmen de Zafra IV se compone de cinco ortostatos que dibujan un semicírculo, pero que están muy bien asentados, y que son de gran tamaño y altura.

Aproximación al megalito Zafra IV
Pero también aprovecharemos ese momento para hablar de las familias de megalitos cercanos localizados en el suroeste de Valencia, los Tapias y los Barbón, ubicados entre la carretera de San Vicente y la carretera de La Aceña de la Borrega, todos ellos próximos a Valencia de Alcántara.