Dolmen da Arca da Piosa.

Zas. A Coruña (Galicia. España)

Dolmen de Arca da Piosa, sito en las sierras de Zas, es un exponente único del megalitismo gallego. Y con Ferveza, Carnota, el Monte Pindo, Finisterre, Noia y Muro (….Y Santiago a un paso), ¡Un 10!.
Dolmen da Arca da Piosa en los montes del sur de la Costa da Morte.
Para llegar al Dolmen da Arca da Piosa se llega preferiblemente a pié. Ahora también este megalito es utilizado en verano como punto de referencia para hacer excursiones para contemplar experiencias astronómicas. Los megalitos siempre fueron una conexión entre el cielo y la Tierra, y en la Galicia mágica, aún más.

Aproximación al megalito

Dolmen da Arca da Piosa desde una perspectiva en la que resaltan las dos cubiertas del monumento.
Ilustración del Dolmen da Arca da Piosa, Zas (A Coruña).
Pincha para obtener toda la prensa publicada en españa de este megalito desde 2018
Prensa Online y documentos del Arca da Piosa y de A Terra da Soneira 2021-2023 (Costa da Morte, A Coruña).

El Arca da Piosa, como Dombate o Axeitos, ha sido siempre un faro de inspiración cultural para los grandes «padres» del panceltismo galego. Eduardo Pondal ha sido uno de esos grandes personajes galaicos (Ponteceso 1835- A Coruña 1917) , que además hizo el poema «Os Pinos», que años más tarde se convirtió en la letra oficial del Himno de Galicia.

Las grandes piedras sagradas fueron un a espoleta creativa para cualquier romántico nacionalista, que además con ello demostraba, de forma irrefutable, la conexión entre naturaleza, dioses, ancestros, celtas y actualidad. Por ello, y sin rubor, Pondal dedicó a La Arca da Piosa, sita en Zas (A Coruña), el poema que ahora se expone, «A hora en q’ o doce luceiro«, recogido en la obra cumbre de Pondal, «Queixumes dos Pinos«, del año 1886:

A hora en q’ o doce luceiro


A hora en q’ o doce luceiro,
Coménzase de fundir;
As ben cornudas cabras montesías,
Levando diante de sí,
O pastor celta Temunde,
Volvía o doce redil;
Sóo, cantando pol-a gandra
De Xallas, d’ uces nutriz;
E estremecendo a vaga soedade,
Seu cantar decía así:
Arca antiga da Pïosa,
O vento q’ he triste oir,
Funga nas esquivas uces,
Q’ están o redor de tí;
E pasa antr’ elas bruando,
Con un dorido gemir:
Debaixo das tuas antes,
‘Stá o valente Brandomil;
Non no olvido, mais nos brazos
Do eterno e doce dormir:
Ten o seu lado dereito,
O elmo dourado e gentil,
O’ escudo, e a dura lanza
Ond’ o sol, soía ferir;
E con pracer os celtas contempraban,
De Xallas no ermo confin.
Ou valente fillo d’ Ogas,
E da doce e nobre Eiriz;
Para sempre quedará,
Longa memoria de tí:
E cando o fillo dos celtas,
No tempo que está por vir,
Pensativo camiñante,
Pase quezáis por aquí;
Cando no tempo en que gia,
Se vexa a luna lucir,
Dirá ó verte desde longe:
O valente Brandomil,
Saído da gentil e boa raza
Dos celtas, repousa alí.