Trigueros (Huelva, Andalucía. España).

















Aproximación al monumento


Trigueros (Huelva, Andalucía. España).

















Aproximación al monumento


Villamartín (Cádiz, Andalucía. España)


Aproximación al monumento

Fonelas, Laborcillas (Granada, Andalucía, España)
Fonelas y Laborcillas están situadas entre Guadix y Iznalloz, en la provincia de Granada, en las estribaciones noroccidentales del parque temático del megalitismo de Gorafe.
FONELAS.

Fonelas es el pueblo olvidado del megalitismo granadino, ya que la magnitud de los enterramientos del valle de Gorafe y del altiplano oriental es increíble. Fonelas, y Laborcillas, que sólo están en el altiplano occidental del valle, parecen los hermanos pobres de Gorafe.
Sin embargo, tanto Góngora, como la transmisión que nos ha hecho Luis Siret de los megalitos allí presentes, fueron concientes de la gran importancia que los monumentos existentes entre Iznalloz y Gorafe.
Aproximación a los monumentos de Fonelas.
Espacio Siret
Texto de Luis Siret:
Gor – Fonelas (Provincia de Granada). «Toda la región comprendida entre estas dos ciudades contiene un número considerable de dólmenes. Las láminas 49, 50, 51 y 51 bis (…51 tri) dan una idea de su plano de construcción, idéntico al de los dólmenes franceses. Por lo tanto no es éste el lugar para describirlos en detalle. Señalaremos solamente que todos fueron enterrados bajo un montículo artificial, o encastrados en el terreno mismo. La galería de acceso desciende normalmente hacia el panteón por medio de escaleras. Su parte exterior siempre ha desaparecido. El ajuar de estos dólmenes nos desvela una civilización claramente determinada. Es aún neolítico en su apogeo, como lo atestiguan las maravillosas puntas de flecha. Las que ocupan la mitad de la lámina 51 son obras maestras y pueden considerarse como los más bellos ejemplares conocidos. Muy interesantes son las formas de transición, desde el trapecio, aunque diferente del de Aljoroque, hasta las formas más perfectas. Ninguna duda queda en lo qye respecta a los mencionados trapecios: son claramente flechas del tipo antiguo. Una de las características de los ajuares de los dólmenes que estudiamos es la de la cerámica: con vasijas comunes. encontramos pequeños cuencos de alabastro, cerámicas de yeso o de tierra muy blanca. Estas vasijas están decoradas con ricos dibujos incisos y otras generalmente de color rojo, azul a veces. Esto es un hecho completamente nuevo en la prehistoria. El metal es aún escaso, sin embargo no faltan pulseras, anillos, hachas y cuchillos de cobre. Góngora cita estos dólmenes. En ellos realizó algunas excavaciones poco serias que dieron escaso resultado. Yo mismo he llevado a cabo en el mismo lugar excavaciones muy interesantes, justo cuando la presente obra estaba casi acabada, y, por lo tanto, no he podido dar a su descripción la importancia que merece; pero lo poco que digo y las láminas que se relacionan con ellas prueban cuan rica era España con relación a otros países en esta materia. Quiero también enunciar aquí la conclusión que el estudio de los dólmenes impone: la raza que encontramos en El Algar no es otra que aquella de la cual estamos hablando. La misma región de estos dólmenes me proporcionó varios yacimientos de la edad del Algar«. Página 163 y 164 EP 2001.

Descripción de la lámina 50.- Dólmenes de Fonelas. Arriba y en el centro, plano del nº 6. Ajuar del mismo: 1.- Hoja retocada. 2 a 8.- Puntas de flecha. 7.- Tipo derivado del trapecio. 8.- Hacha de cobre. 10, 11.- Vasijas de alabastro. 12.- Vasija de tierra blanca con restos de dibujos rojos. 13 a 16.- Vasijas de cerámica común, 14, 15 y 16 están finamente elaboradas. Ajuar del nº 12: 17.- Falange trabajada. 18, 19, 20.- Objetos de hueso. 21, 22.- sílex. 23, 24.- Cerámicas. Ajuar del nº 9: 25.- Cerámica blanca con color rojo. 26.- Flecha de trapecio modificado. 27, 28.- Flechas de sílex. Ajaur del nº 3: (29 a 31). Cerámicas. Escalas: a tamaño natural, salvo las vasijas (1/2) y el plano (1/100). Página 324 EP 2001.

Descripción de la lámina Fonelas 51.- Plano y ajuar de un dolmen. Una vasija de alabastro y una de barro, a mitad de su tamaño, el resto, a su tamaño natural. Las flechas son lo más delicado de todo lo que el neolítico del mundo entero ha dado. Página 325 EP 2001.

Descripción de la lámina Fonelas 51 bis.- Plano y ajuar de un dolmen de dos compartimentos. Entre las flechas, la de abajo a la izquierda, es muy parecida a los trapecios modificados, pero se aproxima más al tipo perfecto. La vasija decorada del centro es de escayola. A la izquierda, dos fragmentos de otras con pinturas azul verdosas. Debajo, cuenco de alabastro. Arriba, de color rojo. El dolmen contenía más de 30 vasijas y numerosos esqueletos en muy mal estado. La cerámica es unas veces fina y otras toscas. Escalas: Las vasijas, a mitad de su tamaño, del dolmen, 1/100 y el resto a tamaño natural. Página 325 EP 2001.

Descripción de la lámina Gor, Gorafe y Fonelas 51 tri.- Esta lámina, añadida a destiempo, muestra los ajuares de algunos dólmenes de Gor, Gorafe y Fonelas. Las tres flechas dibujadas, ala derecha y a la misma altura muestran bien la filiación entre trapecios y las formas perfeccionadas. A destacar también los alfileres de hueso con cabeza también de hueso. Escalas: tamaño natural, salvo las cerámicas (1/2). Página 325 EP 2001.
Gorafe, Fonelas, Gor, Laborcillas (Granada) es el epicentro de un bárbaro territorio megalítico, y camino entre Almería y el resto de la Península. Su proximidad a Guadix, Dílar hacía que fuese un enclave cómodo para una excursión desde Cuevas de Almanzora, o bien cuando Luis Siret tenía que ir a supervisar otras minas en Sierra Morena.
LOS ERIALES. LABORCILLAS.
Luis Siret a lo largo de su obra la califica de «Cultura de Los Eriales«.
Texto de Luis Siret: «Góngora fue el primero que dio a conocer la llanura de Los Eriales, donde abundan los dólmenes de los que excavó cuatro (véase lámina 53) le proporcionó hojas de cobre, un anillo de cobre, fragmentos de cerámica y según él «dos flechas junto con otra pieza de bronce». En la lámina 74 muestro estos objetos diversos, salvo las flechas (¿de bronce?). Esto es insuficiente para sacar conclusiones. Yo mismo atribuí el dolmen o su ajuar al final de la edad de bronce, pero habiéndolo excavado, tuve que modificar mi apreciación de una manera que estuviese más en armonía con lo que admite generalmente para la edad de estos monumentos. La lámina 52 muestra el plano el corte transversal y el ajuar del dolmen más importante. Está encrastado en el terreno virgen y completamente escondido, pero a cada lado de su galería se encontraba una piedra que sobresalía del suelo de alrededor. Estas piedras llamaron la atención de de las gentes de la región que se pusieron a buscar el tesoro escondido. Encontraron el dolmen y violaron una parte. Acabé las excavaciones y pude retirar algunos objetos importantes: -Dos hojas con espira de cobre. Una de ellas recuerda las puntas de flecha en forma de hoja, pero yo veo más bien un cuchillo, como en la otra. -Cuatro hojas de cuchillo o puñales con remaches. Uno de ccobre posee aún dos de sus remaches cuyo metal es más blanco que el de la hoja. Vemos también la huella del mango. Los otros tres son de bronce, sin remaches, que quizás sólo eran clavijas de madera o de asta. -Un punzón de cobre. -Dos toscas hojas de sílex. -Cuatro vasijas (rotas e incompletas) de cerámica negra, en general menos tosca que la del neolítico. -Abundantes huesos humanos, pero en mal estado, y algunos con marcas de incineración. Otro dolmen sólo proporcionó dos hojas de sílex. Según todo esto, podemos admitir sin dificultad que este dolmen nos muestra el mismo pueblo que los de Gor y de Fonelas, pero con un grado de civilización más avanzado, haciendo aún uso de la piedra, pero el metal, cobre y bronce, terminó por sustituirla casi completamente en los usos más importantes. Veremos más adelante que cera de los dólmenes de Los Eriales existen ruinas de ciudades apenas menos antiguas y que mantenían estrechas relaciones con los habitantes de los dólmenes. Pero no nos anticipemos.» EP páginas 185 y 186.
«Los dólmenes de los Eriales nos muestran la última etapa (….de le edad de bronce): un pueblo en plena posesión del metal que busca las fomas más ventajosas para sus armas, que él mismo funde, que perfecciona al mismo tiempo su cerámica a la vez que su metalurgia.» EP página 260, 2001.

Descripción de la lámina 52 de Los Eriales. En el centro, plano y corte transversal del dolmen nº 1. El corte muestra la salida por la galería. A la izquierda y a la derecha, útiles y armas de netal, debajo, cerámicas. 1.- Hoja de cobre que recuerda las formas conocidas como puntas de dardo. 2.- Cuchillo o puñal con espiga, de cobre. 3.- Cochillo de cobre con remaches de cobre obronce y marca de un mango de madera. 4,5.- Cuchillo de bronce, con agujeros para remaches o clavijas. 6.- Hoja de bronce. 7.- Punzón de cobre. 8.- Cerámica grisácea no muy fina. 9 y 10.- más negra y más fina. 11.- gris, bastante tosca. Escalas: a tamaño natural, salvo el dolmen (1/100) y las vasijas (1/2). Página 327 EP 2001.

Aproximación a los monumentos de Los Eriales (Laborcillas).
La aventurera disciplina de un ingeniero belga con poderes (dibujos de monumentos y ajuares, así como referencias propias y de terceros), deben ser deleitadas por el gran público. Siret y su gran obra de referencia (SIRET, LOUIS. España Prehistórica. Facta, non verba. 1891-2001. Homenaje a Luis Siret. Herederos de Luis Siret y MAN. Arráez Ediciones y Junta de Andalucía. 2001), referenciado en Dolmenia como EP 2001, va a servir de apoyo a muchas realidades arqueológicas incomprensibles sin la aportación de Don Luis. Nos ponemos a disposición de los propietarios de los derechos de reproducción para que nos hagan llegar sus reticencias en caso de que consideren que tales dibujos o referencias no deben ser publicadas. Mientras tanto, gracias por apoyar nuestro pequeño escaparate sin inquietudes comerciales, y gracias por propagar nuestra Cultura. DOLMENIA
Gorafe (Granada, Andalucía, España)
Gorafe, población situada entre Guadix y Baza, en la provincia de Granada, es un parque temático del megalitismo. Alrededor de la localidad hay más de 250 sepulturas de piedra, ya que Gorafe está rodeado de dólmenes por los cuatro costados (Llano de Olivares, Las Sabinas, Cerrillo de Las Liebres”………), entre mesetas y riscos del cañón del río Gor.

Entre las zonas del término de Gorafe que tienen los dólmenes mejor conservados destacan «Las Majadillas» en los riscos al oeste de la localidad y “La Hoya del Conquín”, al sur de esta.



La zona de los megalitos que se describe en esta página de Gorafe, se denomina «Hoya del Conquín«. Situada alrededor de la carretera de Guadix, en las primeras bajadas de la misma desde el Altiplano del Marquesado al cañón del río Gor, se encuentran dispersos entre riscos y mesetas decenas de galerías megaliticas de piedra conglomerada, estructuras de forma trapezoidal.

Disfrutemos de la visión del dolmen en la «Hoya de Conquín» 134, en Gorafe (Granada). El pueblo que más dólmenes tiene en la Península Ibérica bien se merece un momento de reflexión y escucha silenciosa. Especialmente, un dolmen que tiene mucho interior. Aglomerado en estado puro, puesto al servicio de un enterramiento comunal de nuestros ancestros.






Hay que destacar que en la localidad de Gorafe hay un Centro de Interpretación del Megalitismo digno de admiración. Y a nivel turístico, no se pueden olvidar las casas cuevas (casas rurales muy originales), y su desierto (cárcavas, riscos, barrancos), paraje natural denominado «Geoparque de Andalucía«, que con toda modestia puede considerarse el «Cañón del Colorado» europeo.

Aproximación a los monumentos

Espacio Siret

Texto de Luis Siret:
1.-Entre los numerosos dólmenes de Gorafe, hay sin duda algunos de la misma época (Primeras Edades del Bronce) que los anteriores. Góngora extrajo de uno de ellos una hoja de cuchillo de cobre, un anillo de cobre, dos vasijas y una punta de flecha de sílex (véase: lam.74). Página 187 EP 2001.

2.- Descripción de la lámina. Dolmen de Gorafe: Arriba y en el centro, plano del dolmen. 1.- Hoja de sílex, 2.- Idem retocada 3.- idem muy delgada y muy cuidadosamente retocada en todo su contorno, 4,5,6,7.- Principales tipos de puntas de flechas. 8,. Cincel de piedra. 9.- Hacha de cobre. 10.- Tubo de hueso. 11. 12.- Instrumentos de hueso. 13 a 21.- Cerámicas: 15 es de una tuerra blanca un poco amarillenta y estuvo cubierta por pinturas rojas; las demás cerámicas son de una fineza variable; la 21 es roja, la 18, negra, pulida y bastante fina. Escalas: plano del dolmen 1/100. 1 a 12: a tamaño natural. 13 a 21: a mitad de su tamaño. Página 324 EP 2001.
Gorafe (Granada) es el epicentro de un bárbaro territorio megalítico, y camino entre Almería y el resto de la Península. Su proximidad a Guadix, Fonelas, Dílar, Eriales y Gor hacía que fuese un enclave cómodo para una excursión desde Cuevas de Almanzora, o bien cuando Luis Siret tenía que ir a supervisar otras minas en Sierra Morena.

La aventurera disciplina de un ingeniero belga con poderes (dibujos de monumentos y ajuares, así como referencias propias y de terceros), deben ser deleitadas por el gran público. Siret y su gran obra de referencia (SIRET, LOUIS. España Prehistórica. Facta, non verba. 1891-2001. Homenaje a Luis Siret. Herederos de Luis Siret y MAN. Arráez Ediciones y Junta de Andalucía. 2001), referenciado en Dolmenia como EP 2001, va a servir de apoyo a muchas realidades arqueológicas incomprensibles sin la aportación de Don Luis. Nos ponemos a disposición de los propietarios de los derechos de reproducción para que nos hagan llegar sus reticencias en caso de que consideren que tales dibujos o referencias no deben ser publicadas. Mientras tanto, gracias por apoyar nuestro pequeño escaparate sin inquietudes comerciales, y gracias por propagar nuestra Cultura.DOLMENIA
Gorafe, Granada (Andalucía, España)

Localización en la península Ibérica
Montefrío, Granada (Andalucía, España)











Localización en la península Ibérica
Montejaque, Málaga (Andalucía, España)

Localización en la península Ibérica

Antequera, Málaga (Andalucía, España)
El dolmen de Viera está ubicado a la espalda de la Cueva de Menga, en el mismo cerro urbano sito en Antequera. Por ello ambos dólmenes gigantes se consideran muchas veces un conjunto, aunque las características técnicas de cada uno sean muy diferentes, y su fecha de construcción sea también significativamente desigual.

Las primeras referencias del dolmen de Viera aparecen en el siglo XVI, pero el megalito toma relevancia al excavarse tras haber sido muy publicitado su primo hermano: Menga. Me imagino que cualquier visitante a la “Cueva Grande” preguntaría por el túmulo a su izquierda. Y ello es muy comprensible si hablamos de investigadores de la entidad de Mitjana, Rojas, Ayarragaray o el mismísimo Cartailhac.
No olvidemos que las primeras denominaciones que se le dan al dolmen de Viera es de “Cueva Chica” en contraste con su vecina Cueva de Menga. Lo cierto es que los Hermanos Viera Fuentes (José y Antonio), funcionarios municipales de Antequera, excavaron y estudiaron la cueva de una forma seria en 1903. Su trabajo tuvo una gran repercusión, por lo que tras su intervención en la “Cueva Chica” empezaron sin dilación las excavaciones en el Tholos de El Romeral. Y el esfuerzo tuvo su recompensa, ya que años más tarde el arqueólogo Manuel Gómez-Moreno puso al megalito “Cueva Chica” el nombre dolmen de Viera en honor de los hermanos antequeranos.

Por eso vamos a dedicar un pequeño homenaje aquí a Don José (Sevilla 1860, Antequera 1937), y Don Antonio (Sevilla 1873, Antequera 1924) Viera. Antonio llega primero a la villa del Guadalhorce como jardinero, e incorpora a su hermano José también como fontanero y jardinero municipal de Antequera. En su jornada diaria, los hermanos se incorporan a las labores de limpieza y conservación de la Cueva de Menga. En 1903 se ponen ambos hermanos a trabajar por su cuenta en la excavación de la “Cueva Chica”. Su entusiasmo y resultados no pasaron desapercibidos. Con ese background se les invitó a que repitiesen la experiencia en el “Cerro Blanco”, túmulo sito en una finca del ministro Francisco Romero, sita a un par de kilómetros de Menga y la “Cueva Chica”. Y su resultado, como no podía ser de otra forma, también deslumbró a la intelectualidad y medios de la época.

Poco reconocimiento se llevaron en vida, aunque para nosotros, que te pongan una avenida de cipreses en el Tholos de El Romeral, que se les otorgara el título de «Hijos adoptivos de Antequera» antes de su fallecimiento, y generasen el nombre de uno de los tres dólmenes insignes de Antequera, ahora declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, son por goleada motivo suficiente de medalla de oro para los Hermanos Viera.
El dolmen de Viera es una galería o sepulcro de corredor con dataciones de construcción que oscilan entre los años 3500 y 3000 a.C. Queda claro que es un ejemplar con paralelismos con otros grandes dólmenes atlánticos, y que efectivamente es más joven que la Cueva de Menga.



El dolmen de Viera está compuesto por un gran pasillo de 22 metros de largo que en su cabecera posee un espacio cuadrado diferenciado, al que se llega mediante una piedra horadada. Este recinto cuadrangular tras la piedra horadada (dalle hubblot) es lo que en otros dólmenes llamamos cámara.


El pasillo y corredor se construyó con ortostatos (se conservan 15 a la derecha y 14 a la izquierda), que adintelados, eran cerrados por piedras planas enormes de cubierta. La cámara cuadrada se cubre por una única losa. El corredor tiene un ancho medio de metro y medio y una altura media de dos metros.
Gracias al estudio de la tipología de la piedra del dolmen de Viera, parece que reconocemos (tras el planchazo en Stonehenge, hay que tener cuidado) que su origen es de una cantera de la barriada de Los Remedios, situada a unos 500 metros del megalito. La construcción debió hacerse siguiendo los patrones habituales de los dólmenes occidentales, pero el gigantismo de su tamaño y las piedras que se conservan, denotan que debió necesitarse una importante cantidad de mano de obra para el movimiento de las piedras, su ejecución y asentamiento (mediante palancas, rampas y troncos). El túmulo también es digno de ser destacado: tiene más de 50 metros de diámetro.

Respecto a los detalles ornamentales del dolmen de Viera, destaca la decoración con cazoletas en el corredor, restos de matices ocres en algunas de sus paredes y el descubrimiento de un ajuar de notable interés, ya que al no haberse podido utilizar las técnicas de búsqueda, extracción y cribado modernas, no nos podemos quejar del resultado: varios los taladros y raspadores de sílex, un grupo de hachas pulimentadas, unos trozos de cerámica y un punzón de cobre.



¿Y qué decir de la orientación del dolmen de Viera? Todo parece indicar que es un dolmen normal que mira a la salida del sol, SSE, lo que provoca que el sol entre limpiamente en el corredor y en la cámara en los equinoccios de primavera y otoño. ¡Huskin y Belmonte no han tenido trabajo extra con la orientación de este megalito!
Localización en la península Ibérica
Tras la excavación y puesta en valor del dolmen de Viera por los hermanos que llevan dicho nombre, cabe destacar un par de intervenciones que merecen ser destacadas. La primera es la realizada por el arquitecto conservador de la Alhambra, el arquitecto Prieto-Moreno (que tampoco se perdió el meter mano a El Tholos de El Romeral), y en esas reparaciones se pusieron escalones, se limpió el interior, y se puso reja………
Constante (la de poner barrotes) que vamos a ver en los tres dólmenes de Antequera para evitar expolios y okupas desde su escavación (¡Menos mal que en los años 20 de nuestro siglo se han quitado las rejas!).
La segunda intervención es la realizada en 2004 por Ciro de la Torre, que evitó la catástrofe permanente que suponía una lluvia fuerte sobre el dolmen de Viera, y modificó el acceso a su aspecto actual.
Antequera, Málaga (Andalucía, España)
Menga es, con diferencia, el monumento prehistórico más espectacular de la Península Ibérica. Y ya en el siglo XIX se consideró como uno de los mejores del mundo. Alguna de las razones que lo han hecho tan mediático es la difusión de su gran cubierta, el gigantismo de su espacio interior soportado por columnas, la cantidad de personas que se requirieron para su construcción: Y todo ello en Antequera, junto a otro gran dolmen, al de Viera, y a unos cientos de metros del mejor tholos del mundo, El Romeral.

La entrada a la Cueva de Menga llama mucho la atención. La cubierta gigante sujeta por dos piedras verticales es absolutamente impactante. Los dibujos que realizó Mitjana en 1847 fueron la espoleta para que todos los expertos y aprendices de Indiana Jones de finales del XIX tomaran en serio el monumento. Cartailhac, padre del megalitismo moderno, y con gran bagaje en megalitos bretones y británicos, en 1866 puntualiza las observaciones de Mitjana, y coloca el nombre de Antequera en todas las bibliotecas de todas las universidades y en todas las tertulias post-victorianas del continente europeo.

Stonehenge es, como Carnac, una estructura al aire libre. Menga es un colosal dolmen con un túmulo de más de 50 metros de diámetro: de ahí que la llamen cueva.
Respecto la denominación “cueva” al dolmen de Menga, no hay mucho que argumentar. Para los primeros sabios que vieron el espacio interior, así como para los vecinos, les pareció una cueva. Su uso continuado por pastores y tratantes de ganado ha consolidado la denominación primigenia. Quizá “cueva”, como nos ha dicho un aborigen antequerano actual, da una imagen sucia y arcaica al megalito, pero no debemos olvidar que algo construido alrededor de 3.700 años antes de Cristo es algo definitivamente arcaico. Y la denominación Cueva de Menga le da glamour histórico a un monumento que en otras ocasiones ha sido denominado como “troglodita” , «tartésico«o “templo druida”.
Los expertos han determinado que la Cueva de Menga es un sepulcro o galería de corredor, en la que se diferencian un atrio-recibidor exterior bastante deteriorado, un corredor y una galería. Estos dos últimos fraguan una única estructura que toma forma ovoide en planta según se profundiza en el dolmen. El atrio externo está compuesto por dos ortostatos, y el corredor, por ocho losas verticales (cuatro a cada lado) y una gran cubierta o cobija. Tres cuartas partes del monumento lo forma la cámara funeraria. En total hablamos de una longitud de casi 28 metros de largo.



La cámara comienza tras un pequeño estrechamiento, y se compone de siete ortostatos de casi 5 metros de altura a cada lado de 1,5 metros de grosor. Todo ello se cubre con cuatro cubiertas gigantes, ya que alguna de ellas se acerca a las 160 toneladas de peso.

Tras los ortostatos y las cubiertas colosales, otros dos elementos nos sorprenden en un espacio interior tan curioso. Lo primero son las tres columnas o pilares que sujetan la estructura en el centro: es algo inexistente o muy raro en la cultura megalítica. Lo segundo es el pozo descubierto a la cabecera del dolmen: es algo que todavía no posee clara explicación, pero que redunda en la leyenda de la Cueva de Menga.

Para no perder ni un ápice de interés por el mejor dolmen del sur de Europa, cabe decir que su orientación, como no podía ser de otra forma, difiere de la constante megalítica hacia la salida del sol: El monumento mira a la Peña de los Enamorados. Michael Huskin y Juan Antonio Belmonte han contrastado esta particularidad de Menga.



Tras los primeros estudios y dibujos de Mitjana y Cartailhac, el estadio de conocimiento de la Cueva de Menga dió un gran salto gracias al descubrimiento a pocos metros de otro dolmen gigante por los Hermanos Viera, y a un kilómetro hacia el este de los dos descritos del Tholos de El Romeral. Con todo ello, con tres colosos, ya estábamos hablando de un área megalítica de infinita importancia antes de 1905. Gómez Moreno, Amador de los Ríos, Obermaier, Margelina, Hemp, Los Leisner, Giménez Reyna, Primitiva Bueno, y mi queridísimo Michael Huskin son algunos de los nombres destacados que durante el siglo XX han profundizado en el conocimiento de la Cueva de Menga y los dólmenes de Antequera.

Localización en la península Ibérica
Sin embargo, nos gustaría poner un colofón especial a toda esta relación historiográfica con el Grupo Atlas, y en especial destacando el papel del Profesor García Sanjuán, ya que ellos han conseguido ya en el siglo XXI, con paciencia, colocar al dolmen de Menga y al conjunto dolménico de Antequera donde se merece a nivel académico, a nivel monumental y a nivel de infraestructuras con su nuevo espacio museo.
¡Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2016!
Gracias a este sueño común se está viviendo el momento de mayor esplendor del megalitismo español con el éxito de Los Dólmenes de Antequera.